La Psicomotricidad favorece el desarrollo global de los niños. A través del movimiento y experiencias corporales en un contexto de juego, se conectan las emociones, la cognición y el área social favoreciendo la expresión, la relación y la resolución de conflictos.

El Psicomotricista favorece la exploración, las interacciones sociales, el desarrollo del yo, el autoconcepto, la autonomía de los niños. Partiendo del desarrollo madurativo del niño y potenciando la participación en los distintos espacios: sensoriomotor de distanciamiento, simbólico y de representación.

A través de la una valoración específica, se establecen las necesidades del niño en lo que respecta al desarrollo psicomotriz para iniciar la terapia, se ofrecen pautas y asesoramiento a las familias.

¿Qué beneficios aporta?

La Psicomotricidad aporta estrategias para integrar las funciones psíquicas y motrices, coordinando ambas.

Favorece la expresividad de manera global, el tono muscular, el control postural y el equilibrio, la respiración, la relajación, la creatividad, la simbolización, la orientación espacio-temporal, la lateralización.

Aporta importantes beneficios en el tratamiento de diferentes patologías o dificultades como Retrasos en el Desarrollo, Trastornos del Espectro Autista, Síndrome de Down, Parálisis Cerebral infantil, entre otras.